Ayer por la tarde nos entró una llamada de un vecino de la C
Ayer por la tarde nos entró una llamada de un vecino de la Calle de Troya, en Pozuelo de Alarcón. Tenía el fregadero de la cocina que no tragaba nada, y ya llevaba un par de días con el agua estancada. Había probado con desatascadores caseros, pero nada, la cosa seguía igual y ya le empezaba a preocupar el olor.
Cuando llegamos, vimos que el problema era más serio de lo que pensaba. No era solo el fregadero, sino que el atasco venía de más abajo, de una de las tuberías principales que van al desagüe general del edificio. La acumulación de restos de comida, grasa y otros pequeños desechos había formado un tapón bastante sólido.
Con la máquina de presión, que es la que usamos para estos casos de desatascos de tuberías y desagües, nos pusimos a trabajar. Fuimos metiendo la manguera y liberando poco a poco el atasco. Siempre con mucho cuidado para no dañar las tuberías, que es lo más importante. Tardamos un ratillo, pero al final el agua empezó a correr como un río. El alivio del vecino era palpable, y el olor que ya empezaba a hacerse notar, se fue disipando.
Para evitar que le vuelva a pasar, le dimos un par de consejos. Es importante no tirar restos de comida por el fregadero, sobre todo la grasa, y de vez en cuando, echar un poco de agua caliente con jabón. Pequeñas cosas que te ahorran un disgusto. Si necesitas ayuda con desatascos en Boadilla del Monte o por aquí cerca, ya sabes dónde estamos.